Iba caminando sola por una calle que hasta el diablo se había olvidado que existía. Me iba cayendo en las esquinas, atropellada por los estruendosos ruidos de la ciudad. Veía la cara de un amor, sus ojos de miel y su sonrisa perfecta me esperaban del otro lado de la calle. Era tan perfecto. Su dulce voz resonaba por entre las bocinas y los insultos de la gente. Y de repente estábamos solos, los autos habían dejado de andar y la gente había dejado por un instante de gritar. Y entonces él desapareció, antes de que pudiera despertar.. antes de que pudiera darme cuenta que no había alguien a quien amar, alguien a quien soñar. No porque te hallas ido, no porque me hallas dejado, sencillamente porque aun no has llegado. Aun no me has descubierto, o tal vez yo en ti no me he fijado. Mientras sigo con mi vida, embriagándome con amigas, seduciendo noches enteras, disfrutando tardes divinas. Querido amor, estés donde estés, no te apures en venir... no hay prisa, yo estoy bien.
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